Un colchón de alta gama es imprescindible para cuidar de nuestro descanso. Dormir noche tras noche en un colchón que ha perdido sus propiedades por el paso del tiempo, puede pasar a la larga factura a nuestra salud. Dolores musculares, irritabilidad, cansancio, falta de concentración, mal humor son consecuencias normales de no haber dormido bien.
¿Sabías que el 7% de las consultas médicas relativas al descanso tienen como causa no dormir en un colchón adecuado? Un buen sistema de descanso (colchón, base y almohada) es la solución para mejorar la calidad del descanso y de nuestra salud.
¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de cambiar el colchón?
1. Cambia tu colchón cada 8 o 10 años. La vida máxima de un colchón es de 10 años. Sin embargo, no todos los colchones alcanzan esta durabilidad, pues también depende del uso que se le dé o de los materiales que lo forman e incluso de las características de las personas que lo utilizan. Asegúrate de que el colchón que vas a utilizar a diario sea el que mejor se adapte a ti.
2. Reemplaza la base cuando adquieras tu nuevo colchón. La base aporta un 30% de firmeza al conjunto del equipo de descanso, mientras que el colchón aporta el 70% restante.
Lo recomendable es elegir primero el colchón y después la base, ya que dependerá del tipo de colchón que compremos, que nos decantemos por una estructura u otra. Que el colchón sea más o menos transpirable es un factor determinante a la hora de elegir la base, así los colchones de muelles ensacados son los que más transpiran y aceptan toda clase de bases, mientras los colchones viscoelásticos son los que necesitan un plus de aireación.
3. Busca sobre todo el confort. Colchones con más firmeza, firmeza media o blanda, muchos lo tienen claro cuál es su preferencia, pero si tú no lo tienes claro lo mejor es que te pongas en manos de nuestros comerciales, ellos te asesorarán sobre qué colchón elegir dependiendo de tu postura al dormir, tu morfología o peso.
4. Elige una almohada apropiada. Es preciso saber que cuando nos acostamos, la columna vertebral debe quedar recta desde el comienzo de las cervicales hasta la cadera. Es muy recomendable dormir con almohada para que nuestros músculos descansen y se relajen. En esta zona hay una gran cantidad de ligamentos, articulaciones y músculos que se van tensionando durante el día, por eso es vital que se relajen durante las horas de sueño.
5. Tiempo de adaptación. Tras muchos años durmiendo en el colchón antiguo nuestro cuerpo necesita un tiempo de adaptación a la nueva firmeza y materiales. Es normal que al principio extrañemos la cama, pero en unos días estaremos encantados de conseguir un sueño de calidad.
¡Excelente artículo! Coincido totalmente en que la base de un buen descanso comienza con el colchón adecuado. Sin embargo, a menudo subestimamos cómo el entorno complementa (o arruina) esa inversión. Un dormitorio debe ser un santuario, y el ruido es el principal invasor de esa paz. Considerar algunas estrategias para aislar el sonido puede ser tan transformador como el propio colchón.
Más allá del colchón: El impacto del sonido en las fases del sueño
Lo que muchos no saben es que el cerebro sigue procesando sonidos mientras dormimos. Ruidos aparentemente inofensivos, como el tráfico lejano o el zumbido de un electrodoméstico, pueden impedir que alcancemos las fases de sueño profundo (NREM) y REM, que son cruciales para la reparación celular,…
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